| Socio-cultura
La
vida social en Jijona viene fuertemente marcada por la
temporalidad o estacionariedad de su economía. En Invierno,
gran parte de la población está dedicada a la producción y
venta de turrones. La población crece por la llegada de los
heladeros y la inmigración para trabajar en esta industria
tanto de pueblos colindantes (Tibi, Torremanzanas, Muchamiel,
etc) como de más lejanos (Almería, Córdoba...). Cuando
termina la temporada, se vuelve a la normalidad, la población
decrece y por regla general, en marzo, para San José -19 de
Marzo-, muchas famílias heladoras vuelven a los pueblos y
ciudades de toda España donde tienen sus negocios para empezar
la campaña del Helado que suele terminar en Septiembre. Este
bucle se repite año tras año, de modo que la población de
Jijona aumenta y disminuye constantemente a lo largo de todo el
año según la época o estación. Es por ello que el censo de
unas 7.800 personas no llega a ser un reflejo claro de la
población en Jijona.
MIGRACIÓN
Las
migraciones son un hecho fundamental para entender la vida
social de Xixona. Por una parte, la inmigración ha
ayudado al desarrollo económico de la ciudad. Durante el siglo
pasado, al igual que ha venido ocurriendo en Cataluña, muchos
habitantes de distintas regiones de España, sobre todo de
Andalucía, se instalaron en Jijona para trabajar durante la
temporada. Unos regresaban a su tierra en terminar la campaña,
pero muchos de ellos se quedaron y a día de hoy forman un pilar
básico en la vida jijonenca, donde la integración es total.
Antiguamente, la escasez de mano de obra para cubrir la
producción que año tras año aumentaba, hizo que muchos
empresarios jijonencos cogieran las furgonetas y viajaran al sur
de España (Velez-Rubio, Velez-Blanco, Baza, Córdoba,
Belalcázar, etc) para recoger a los trabajadores. A día de
hoy, todavía hay fábricas que tienen viviendas habilitadas
para este fin. En los últimos años, ya en el siglo XXI, la
inmigración ha ido más a la par con el resto de España, es
decir, procedente de America del Sur, Norte de África y Europa
del Este, aunque no ha sido tan acentuada como en las capitales
u otros pueblos industriales. A todo esto hay que sumar la
inmigración con un carácter más turístico y procedente de
países más poderosos como Inglaterra y Alemania. De hecho,
existe una colonia de ingleses asentada desde hace varios años
en la Penya Reona, en la Carrasqueta. Recientemente, la
especulación urbanística ocasionada por la escasez de suelo
urbanizable en la costa alerta sobre un cambio importante a
nivel demográfico. Jijona está situada aproximadamente a unos
20 km de la costa, estando bien comunicada, y posee uno de los
términos municipales más extensos. Es por ello que muchos
promotores inmobiliarios han puesto sus ojos en estas tierras,
hecho que ha provocado no pocas controversias en los ciudadanos
de Jijona puesto que la población podría aumentar de unos
8.000 habitantes a unos 30.000, con todo lo que ello
conlleva.
Por
otra parte la emigración es tambien importante en la
vida social jijonenca. Como hemos dicho anteriromente, los
heladeros y turroneros salen de Jijona para atender sus negocios
en determinadas épocas. Algunos se han asentado en las ciudades
donde tienen sus negocios y vienen muy poco a Jijona, pero la
mayoría suele volver, teniendo aquí su vivienda de descanso. A
esto se suman todos aquellos que, generalmente por motivos de
empleo, se establecen en otros pueblos y ciudades con otras
oportunidades y muchas veces huyendo de la estacionariedad. Tal
es el caso tambien de estudiantes que buscan extender su perfil
de conocimientos lejos de su tierra natal. De todos ellos, sólo
podemos sacar una conclusión. Independientemente de sus vidas, el
jijonenco/a siempre vuelve.
FIESTAS
LOCALES
Quizás
uno de los acontecimientos más importantes y esperados son las Fiestas
de Moros y Cristianos de Xixona. Se celebran a mediados de
Agosto. Es en estas fechas cuando se produce la mayor
actividad social y cultural. Muchos jijonencos/as repartidos por
España y resto del mundo se reúnen para celebrar unas fiestas
de las cuales se tiene constancia que ya se celebraban en el
siglo XVIII. Cuando terminan, podemos afirmar que empieza el
calendario jijonenco, ciclo que empieza con la campaña del
turrón. Es de destacar tambien las Fiestas de Invierno,
o Festes dels geladors, celebradas en Febrero, en la cual
la mayor parte de festers son heladores que lógicamente
no pueden asistir a las Fiestas celebradas en Agosto, por estar
en sus heladerías. Para más información, visitar:
www.somdexixona.com
www.festesxixona.com
LA
TERRETA Y LA CULTURA DE MAS
En
su día, Jijona tuvo uno de los términos municipales más
extensos, siendo una zona bastante fertil con muchísimas
masías o masos, donde nuestros antepasados vivieron y se
criaron. Es por ello que a dia de hoy perdura esa "cultura
de mas" convirtiéndose en un factor esencial en la vida
jijonenca. Algunos jijonencos todavía viven en sus
"campos" pero por regla general se han convertido en
segunda vivienda o vivienda de descanso, donde es habitual pasar
el verano, la pascua, celebrar comidas, cenas, fiestas, caza
privada...
El
termino municipal de Jijona no es homogéneo y abarca desde
zonas verdes y montañosas hasta zonas llanas y secas. Dispone
de numerosas fuentes naturales, como Bugaya, Nutxes, Alequa,
Vivens, Moratell, etc. Antiguamente fluía gran cantidad de agua
pero la sequía ha hecho mella y muchas de ellas y de los ríos
que cruzaban el término están secos (riu Coscó, riu
Monnegre...).
Los
jijonencos aman la tierra, la terreta, y una de las prácticas
más sanas y disfrutadas son las excursiones por todo el
término: Vivens, la Sarga, els plans, l'alt de la Martina, les
Penyes de Roset, el Forat de la Penya, la Llibreria, El Salt,
Cabeçó d'Or (Busot)... El Centro Excursionista de Xixona ha
hecho una labor importante al respecto y gracias a ellos existen
diferentes rutas indicadas para caminiar e ir en bici por todo
el término.
Ver
paisajes
GASTRONOMIA
A
parte de los helados y turrones, Xixona destaca
gastronómicamente por sus platos típicos, que no están
comercializados y prácticamente sólo se pueden degustar
gracias al buen hacer de las madres, abuelas y tias. Destacan els
giraboix, el guisao, la borreta, pericana, bollitori... Y
como bebidas típicas, la lletuga y la marquesa, ambas
disfrutadas básicamente en Fiestas.
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